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Eustaquio Blanco (Cáceres)



De como renovar una cocina sin perder su esencia

18 04 2011
     Como ya comente en el post que le dediqué a El Figón, el gran Eustaquio Blanco falleció en Julio del año pasado después de desligarse por completo del que fuera el restaurante de su familia desde 1947, pero no sin cumplir la ilusión de su vida, abrir su propio restaurante, comandado por su hija Nerea, su mano derecha el cocinero Manolo Espada y como no, su inseparable esposa Mari Angeles.
Tuve la suerte de que nos atendiera personalmente unos meses después de la inauguración hace ya cuatro años, y es que pese a su larga enfermedad estuvo al pie del cañón hasta el ultimo día, atendiendo a los comensales con ese cariño y profesionalidad que solo saben hacerlo aquellos que se han dejado la vida dedicada a hacer feliz a los demás. El Figón y su persona tuvieron muchos reconocimientos pero será en 2007 cuando reciben quizás el mas importante, la Medalla de Extremadura, que como bien dijo en su discurso "no solo reconoce la trayectoria de una familia, sino que reconoce la gastronomía extremeña como rasgo esencial en la historia de Extremadura".



Figón de Eustaquio (Cáceres)



Desde 1947

27 10 2010

Antes de nada Homenajear al gran Eustaquio Blanco, Fallecido en Julio de este año, hijo del fundador de este negocio familiar que data de 1947. Gran precursor de nuestra cocina fue uno de los primeros restauradores extremeños que tuvo la inquietud de marcharse al País Vasco y posteriormente a la Escuela de Hostelería de Madrid para conocer las nuevas técnicas que ya se empezaban a aplicar en la cocina. Recordar que por su establecimiento pasaron cocineros tan renombrados ahora como José Antonio Polo y Toño Perez de Atrio, entre otros.
Fue Medalla de Extremadura 2007, posteriormente vendió su negocio a una de sus sobrinas y no pudo resistir participar de nuevo junto con sus hijas en su ultima aventura, el restaurante que lleva su nombre y que ya les comentare próximamente.

Media ocupación tenia la sala, la renovación del local hace unos años lo ha dejado algo mas frío, menos acogedor, aun así conserva fotografías, cuadros y mobiliario que le hacen mantener parte de su encanto original.