Una buena opción portuguesa en la capital pacense.
Cerca de treinta y cinco años hace que el patriarca de esta familia gestionaba en la misma frontera de Caya su restaurante del mismo nombre.
Su hijo y su familia se aventuran hace cuatro a trasladar la esencia de esa cocina a la capital pacense, pero se dejan el resto del local en Portugal porque como les paso a contar el nuevo entorno no es precisamente un acogedor comedor alentejano.
